La Secretaría de Desarrollo Humano recuerda algunas medidas preventivas para cuidar la salud, debido a las altas temperaturas. En primer término, prestar especial atención a los grupos etarios más vulnerables: los niños menores de un año y personas mayores.
El golpe de calor se produce cuando el cuerpo no puede regular su temperatura y pierde la capacidad de enfriarse.
¿Cómo lo reconocemos?
-Temperatura corporal superior a 39°C, piel enrojecida, caliente y seca, y pulso rápido y fuerte. También se presenta dolor de cabeza palpitante, mareo, náuseas, y pérdida del conocimiento
¿Cómo lo evitamos?
Hidratación constante con agua potable fresca a los niños mayores de 6 meses y personas mayores beban, incluso si no sienten sed; dar el pecho a los bebés con mayor frecuencia que la habitual, ya que la leche materna les aporta la hidratación necesaria; evitar exponerse al sol ni realizar actividades físicas intensas entre las 10 y las 16; elegir lugares frescos para descansar; usar ropa holgada, fresca y de colores claros y cubrir la cabeza con sombrero o gorra.
¿Qué hacemos ante una persona con síntomas?
Intentar bajarle la temperatura con paños fríos y consultar urgentemente con el médico o llamar al servicio de emergencias.
