Ayer se realizó una nueva edición del “Venite a Bailar”, en esta oportunidad en el espacio de Maxwell y España. Esta propuesta del Gobierno de Venado Tuerto volvió a demostrar que, cuando hay ganas de ritmo, el calor queda en segundo plano.

Desde las 19.30, la Plaza de la Familia se transformó en una pista de baile a cielo abierto. El profesor Lucas Cerdá, del Taller de Ritmos, sacó a relucir su artillería de coreografías para que nadie se quedara sentado, logrando que vecinos de todas las edades se prendieran a esta movida coordinada por la Secretaría de Territorialidad y Desarrollo Cultural.
La jornada tuvo el cierre perfecto. Tras dejarlo todo en la pista, los asistentes compartieron un picnic. Mate de por medio, charlas y muchas risas fueron el broche de oro para una tardecita diferente.

Recordá que estas actividades son libres y gratuitas, pensadas para que el espacio público sea el «living» de nuestra casa. Si te lo perdiste, estate atento a las redes de la Municipalidad de Venado Tuerto porque el Verano en Venado no para.
