Las risas infantiles, el brillo de las burbujas flotando en el aire y el color de decenas de cintas entrelazadas transformaron por completo las salas y patios de los jardines. En una propuesta cargada de ternura y sentido de unión, el Gobierno de Venado Tuerto llevó adelante, el lunes 24 de agosto, una emotiva jornada institucional unificada para celebrar el Mes de las Infancias, bajo la coordinación de la Secretaría de Territorialidad y Desarrollo Cultural a través de la Dirección de Educación.

Bajo el nombre de “La fábrica de los sueños”, la actividad se desplegó de forma simultánea en cada uno de los Jardines Maternales Municipales. Respetando los turnos correspondientes, las instituciones abrieron sus puertas de par en par para consolidar un espacio de encuentro, juego y disfrute compartido entre los niños y niñas, sus familias y todo el personal docente.
Al respecto, la directora de Educación, Carina Rolhaiser, destacó el impacto pedagógico y social de la iniciativa: “Abrir las puertas de nuestros jardines para habitar el espacio junto a las familias es clave para fortalecer nuestra red social. Trabajamos diariamente con el compromiso de que cada jardín sea un lugar seguro y feliz, donde el juego sea el motor principal del aprendizaje y la contención en los primeros años de vida”, aclaró la funcionaria.

Para hacer de esta jornada una verdadera fiesta de las infancias, cada establecimiento se transformó en un circuito de fantasía dividido en cuatro dispositivos lúdicos y sensoriales por los cuales los participantes fueron rotando:
*Burbujas de los deseos: Un rincón preparado para la experimentación lúdica con burbujas de jabón, donde además las familias se tomaron un momento para plasmar por escrito sus anhelos más profundos para el futuro de sus hijos.
*Móviles de sueños: Un espacio destinado a la exploración de elementos de diferentes texturas y colores. Allí, el arte sirvió como puente de expresión y los adultos representaron de forma gráfica los sueños de los más chicos en un gran mural.
*Sueños que danzan: Una estación enfocada en el movimiento corporal, la música, el baile libre y el juego con disfraces, favoreciendo momentos de risas y disfrute compartido.
*Tejiendo infancias: Una propuesta de construcción colectiva en la que, grandes y chicos entrelazaron cintas de colores. El resultado fue un gran tejido colectivo que simbolizó la importancia de acompañar, ayudar y sostener en red el crecimiento de los niños y niñas.

La jornada de celebración cerró en todos los espacios con una gran mateada. Entre charlas y mates, la gran familia educativa demostró una vez más que el acompañamiento familiar es el pilar fundamental para garantizar infancias plenas y felices.
